Sensaciones, pequeños detalles, un recuerdo que pasó deprisa.
Una búsqueda, un motivo para caminar.
Lo que el mundo nos regala y nos eleva.
Un ensayo sobre el azar.
Un canto a las cosas pequeñas y a su infinitud.
Un libro de citas. Un cuaderno de campo.
Un hogar, donde me encuentro y tal vez me reconozca.
Mi visión del mundo; un juego.
Porque hay que jugar, como jugábamos cuando éramos niños.
Desde lo más profundo, desde la distancia de la propia soledad.