© Mar Sáez

Eva García Herrero.

Salamanca, 1992

Si me pregunto por qué fotografío muchas veces no sabría qué contestar. La relación que guardo con mi cámara de fotos es la más duradera y auténtica que he tenido. Empecé a tomar fotografías en la adolescencia, y poco a poco fui descubriendo el mundo a través del objetivo. La necesidad de fotografiar muchas veces surge de muy adentro. Esa misma necesidad me salvó en ocasiones del vacío, de la oscuridad, porque es algo a lo que agarrarse, como un paracaídas, como una certeza.

Me suelo fijar en lo cotidiano, en esos pequeños instantes que nos rodean; no pienso demasiado, solo disparo. Por ello la intuición es mi más valiosa brújula. El azar juega un papel muy importante en mi forma de crear, él me mueve a mí al igual que mueve al mundo.

Disparo en película, revelo y amplío mis copias, de tal forma que el resultado de mis trabajos suele ser tangible. Es importante para mí abarcar el proceso creativo desde el inicio hasta el final, ya que me atrae la idea de pensar en que mis manos están conectadas directamente con mi corazón.

Me gusta jugar, experimentar, que los resultados sean inesperados y me sorprendan, que no todo esté bajo control, me gusta el error, la imperfección. Para mí la fotografía es una excusa para materializar en algo visual lo que soy, lo que siento, mi visión del mundo, mis dudas y mis escasas certezas.

Estoy graduada en Comunicación Audiovisual por La Universidad de Salamanca (2014). Cuando finalicé mis estudios decidí continuar formándome en la disciplina de la fotografía en Lens, Escuela de Artes Visuales (Madrid, 2015), a través del máster en Fotografía de Autor y Proyectos Profesionales.

Tengo un profundo interés en el ámbito educativo, específicamente en el campo de la fotografía y otras artes visuales. Creo que educar en la creatividad es importante. y por ello intento combinar mi formación en fotografía y otras artes visuales con la pedagogía.